En realidad no se saben muchas cosas de san Marcelo, e incluso no ha faltado quien niegue su existencia, considerando que se trata más bien de san Marcelino, que fue Papa en el año 296 y murió mártir en el 304. Después de él, se sabe con seguridad, la sede quedó vacante durante algunos años, hasta cuando fue elegido san Eusebio en el 309. Los redactores del calendario renovado, dejaron la memoria de san Marcelo a los calendarios particulares, porque no era un santo de importancia universal (como sugiere el documento conciliar Sacrosanctum Concilium, n. 111), y, aclarando que no murió mártir, lo recuerdan como Papa que murió en Roma en el 309. |