
|
Es difícil identificar a esta mártir romana, a pesar de los documentos antiguos, porque lo que se sabe de ella se puede aplicar a tres personas distintas. Según una leyenda, la santa fue bautizada por san Pedro, a la edad de trece años, y coronó su vida con el martirio, convirtiéndose así en la primera mártir de Occidente.
En el siglo VIII se comenzó a identificar a la mártir romana con Prisca, mujer de Aquila, de la que habla san Pablo: “Saludad a Prisca y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús, los cuales por mi vida, expusieron sus cabezas; y no sólo yo les estoy agradecido, sino también todas las Iglesias de los gentiles” (Rm 16, 3). |