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“No se puede tolerar que niños y jóvenes sean objeto de comercios corruptos". |
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LA VALENTÍA DE LA DENUNCIA |
En el cuadro de la lucha contra la criminalidad organizada a nivel internacional, las Naciones Unidas aprobaron el 15 de diciembre de 2000 una Convención. Como un anexo a la misma, en los últimos meses hubo dos protocolos: el primero del 25 de diciembre de 2003 contra el tráfico de los seres humanos (ya suscrito por unos cincuenta estados); y el segundo, más reciente, del 4 de febrero de 2004 contra el tráfico ilícito de migrantes por tierra, aire y mar. |
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Se trata de dos fenómenos cercanos por contenido, pero distintos. La inmigración clandestina, aunque se realice a menudo en condiciones penosas y degradantes, tiene que ver con personas que han dado su asentimiento, al menos inicial, a esta clandestinidad y además su explotación termina, normalmente, con la llegada y la destinación. En cambio, el tráfico de seres humanos tiene que ver con personas que nunca han dado su asentimiento y han sido engañadas. Además, la explotación sigue después de que se hayan transferido a otros países. En muchas ocasiones la explotación se da al interior de los mismos países, como los niños que reclutan para la guerra tanto guerrilleros como paramilitares. El protocolo sobre el tráfico de los seres humanos es el primer instrumento jurídico internacional para la lucha contra este tipo de crimen: el mismo compromete a los estados firmantes a reformar coherentemente sus propias políticas judiciales y a poner en acto una colaboración con el fin de prevenir, reprimir y castigar tanto el tráfico de seres humanos como el trabajo forzado. La puesta en marcha de esta nueva normativa ya ha permitido levantar el velo de un fenómeno impresionante, que golpea anualmente miles y miles de personas. Las ganancias anuales de las organizaciones criminales se estiman en unos doce mil millones de dólares. |
Los riesgos que corren son muy bajos pues en muchos países la lucha contra estos traficantes no constituye una prioridad para los órganos policiales. Por otra parte, los costos son exiguos: la mayoría de las veces las mismas víctimas corren con los gastos del viaje, que algunas veces son cedidas a otros traficantes pues así obtienen mayores ganancias. La naturaleza internacional de este tráfico, como sucede también con la droga y las armas, hace que la represión de la misma sea muy difícil y costosa.
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| Las nuevas esclavitudes |
El tráfico de seres humanos ha adquirido, desde hace varios años, las características de un fenómeno global. En Europa las víctimas son, sobre todo, las mujeres, que en buena parte provienen de la ex-Unión Soviética, Albania, Rumania y Bulgaria. Después de Europa central y Rusia, el sub-continente indiano es una de las regiones del mundo donde la trata de seres humanos se va desarrollando muy rápidamente. Niñas que vienen de Nepal y de Bangladesh son normalmente vendidas a las casas de prostitución en la India a 1.000 dólares cada una. Las niñas que logran ser rescatadas por Centros católicos de atención a estas víctimas ofrecen testimonios sobre el tratamiento que reciben. Son tratadas como bestias en el mercado y conducidas, en pequeños grupos, a lugares conocidos por los traficantes, donde los compradores |

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las observan atentamente, las tocan, como se hace con los caballos: “Antes de comprarlas, debemos probarlas bien”, dicen. Si en algún momento intentan escapar se les golpea hasta hacerles salir sangre y en algunos casos se les marca con vistosas heridas, como se hacía en los tiempos romanos con los esclavos que huían. Todo esto tiene nombre propio: son las nuevas esclavitudes, que se realizan según las rígidas leyes de un mercado internacional. La persona que es víctima de este tráfico es despojada de su dignidad humana y de su libertad de acción y de movimiento y es considerada una mercancía, sometida a todo tipo de violencia y engaño. Hoy el tráfico de seres humanos ha asumido características de un mercado criminal-empresarial que tiene conexiones internacionales. Ha sido asumido por organizaciones especializadas, ramificadas a nivel internacional y estructuradas según el modelo de las organizaciones delincuenciales de tipo mafioso. Con los conocimientos adquiridos en otros tráficos ilícitos, particularmente en los de la droga y de las armas, utilizan todos los medios ya probados en otros campos, incluida la corrupción de las personas que tienen bajo su responsabilidad custodiar las fronteras, la infiltración en los cuerpos de policía y en los estamentos estatales y en la connivencia con los sectores corruptos de la política, la burocracia, los cuerpos diplomáticos, las fuerzas del orden, particularmente en los países donde se origina este tráfico. Pero éste es un problema que ya emergía en una relación publicada en el 2000 y redactada por la comisión parlamentaria de Italia que investigaba sobre el fenómeno de la mafia y de otras asociaciones criminales similares. |
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