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| MISTERIOS LUMINOSOS |
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| PRIMER MISTERIO |

El bautismo de Jesús en el Jordán (Mt 3, 13-17) |
Entonces se presenta Jesús, que viene de Galilea al Jordán, a donde Juan, para ser bautizado por él. Pero Juan trataba de impedírselo diciendo: “Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?” Jesús le respondió: “Deja ahora, pues, conviene que así cumplamos toda la justicia”. Entonces le dejó. Una vez bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba como una paloma y venía sobre Él. Y una voz que salía de los cielos decía: “Este es mi Hijo amado, en quien me complazco”. |
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| Segundo Misterio |
Tres días después se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús. Fue invitado también a al boda Jesús con sus discípulos. Y no tenían vino, porque se había acabado el vino de la boda. Le dice a Jesús su madre: “No tienen vino”. Jesús le responde: “¿Qué tengo yo con tigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora”. Dice su medre a los sirvientes: “Haced lo que Él os diga”. Había allí seis tinajas de piedra, puestas para las purificaciones de los judíos, de dos o tres medidas cada una. Les dice Jesús: “Llenad las tinajas de agua”. Y las llenaron hasta arriba. “Sacadlo ahora, les dice, y llevadlo al maestresala”. Ellos lo llevaron. Cuando el maestresala probó el agua el agua convertida en vino, como ignoraba de dónde era, llama el maestresala al novio y le dice: “Todos sirven primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el inferior. Pero tú has guardado el vino bueno hasta ahora”.
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La autorevelación de Jesús en la bodas de Caná (Jn 2,1-10) |
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| Tercer Misterio |

El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión (Mc 1, 14-15; Lc 4,18-19) |
Después que Juan fue entregado, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: “El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertios y creed en la Buena Nueva”. El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido par anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor. |
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| Cuarto Misterio |
Unos ocho días después de estas palabras, tomó consigo a Pedro, Juan y Santiago, y subió al monte a orar. Y mientras oraba, el aspecto de su rostro se mudó y sus vestidos eran de una blancura fulgurante. Y he aquí que conversaban con Él dos hombres, que eran Moisés y Elías; los cuales aparecían en gloria, y hablaban de su partida, que iba a cumplir en Jerusalén. Pedro y sus compañeros estaban cargados de sueño, pero permanecían despiertos, y vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con Él. Cuando ellos se separaron de Él, dijo Pedro a Jesús: “Maestro, bueno es estarnos aquí. Podríamos hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías”, sin saber lo que decía. |

La transfiguración de Jesús en el monte Tabor (Lc 9, 28-33c) |
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| Quinto Misterio |

La institución de la Eucaristía (Jn, 13, 1; Lc 22,19-20) |
Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Tomó luego pan, dio gracias, lo partió y se lo dio diciendo: “Éste es mi cuerpo que se entrega por vosotros; haced esto en recuerdo mío”. De igual modo, después de cenar, tomó la copa, diciendo: “Esta copa es la nueva Alianza en mi sangre, que se derrama por vosotros”. |
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