El beato Claudio de la Colombiere era el director espiritual de santa Margarita M. Alacoque, a quien él con su ciencia teológica, su prudencia y su santidad confirmó en la misión de confidente del Sagrado Corazón. Nació en 1641 y fue educado en el colegio jesuita de Lyón; a los 17 años entró en la Compañía de Jesús, venciendo fuertes resistencias interiores. A los 28 años fue ordenado sacerdote, y en 1674 hizo el voto de una exacta observancia de todas las reglas y disposiciones de su Orden. Al año siguiente fue nombrado superior del colegio jesuita de Paray-le-Monial.
Cuando fue nombrado confesor extraordinario de las Hermanas, encontró a Margarita M. Alacoque, e inmediatamente reconoció y sancionó con su autoridad la veracidad de las revelaciones que ella había recibido. El mismo Sagrado Corazón, por lo demás, le dijo a la Santa en varias ocasiones que se dirigiera a él: en una famosa visión ella vio al Sagrado Corazón en un horno ardiente y a otros dos corazones que se acercaban al suyo, y él le decía: “Así es como mi amor puro une a estos tres corazones para siempre”.
En 1676 el B. de la Colombiere viajó a Inglaterra como predicador de la duquesa de York, esposa del futuro Santiago II, comprometido en el famoso “complot papista”, montado por el aventurero Titus Oates, a causa del cual fueron ajusticiados 35 católicos, el B. de la Colombiere sufrió también un duro cautiverio que le perjudicó mucho su salud.
De regreso a Francia, por invitación de santa Margarita M. Alacoque, permaneció en Paray-le-Monial, en donde murió el 15 de febrero de 1682. Fue beatificado en 1929, y sus obras en las que resalta una célebre oración que expresa un “Acto de confianza en Dios”, aunque póstumas, han sido editadas varias veces y también traducidas a otros idiomas. |