Conocida también como Verdiana, es un personaje muy distinto del inmoralizado por Luis Buñuel en una de sus películas más características. Esta santa nació en Castelfiorentino en el año 1182, por tanto es coetánea de san Francisco de Asís. Se cuenta que en 1221 él le hizo una visita y la admitió en la Tercera Orden Franciscana. Perteneció a la noble familia de los Attavantu. Un rico pariente la nombró su administradora, pero como desde la infancia se sentía llevada a la oración y a la abstinencia, concibió siempre su cargo como una gran posibilidad para hacer la caridad.
Se cuenta que un día su tío había reunido y revendido cierta cantidad de mercancía, cuyo precio estaba por las nubes por la carestía. Vidriana regaló todo aquello a los pobres y cuando el tío fue a negociar aquella comida, el depósito estaba completamente vacío. Ante la airada reacción del tío, la santa sólo le pidió que esperara veinticuatro horas: en efecto, al día siguiente Dios premiaba la caridad y la confianza de la joven haciendo que apareciera intacto todo lo que había regalado.
Esta santa fue en peregrinación a Compostela, a la tumba del apóstol Santiago. De regreso a Castelfiorentino, como sus paisanos veían vivo deseo de soledad y penitencia, para tenerla cerca le construyeron una celdita a orillas del río Elsa, donde permaneció durante 34 años. Se cuenta que su muerte, el primero de febrero de 1242, fue anunciado por el toque improvisto y simultaneo de las campanas de Castelfiorentino, sin intervención de mano humana. El culto de santa Vidriana fue aprobado por clemente VII en 1533. |