San Vito fue uno de los santos más populares de la Edad Media. Lo atestigua su inserción en el restringido grupo de los santos Auxiliares, los catorce (o quince, según los lugares) santos, cuya intercesión se consideraba muy eficaz en tiempo de enfermedades o necesidades características. Estos catorce santos Auxiliares son, en orden alfabético: Acacio, Bárbara, Blas, Catalina de Alejandría, Ciríaco, Cristóbal, Dionisio, Egidio, Erasmo, Eustaquio, Jorge, Margarita, Pantaleón y Vito. A san Vito se lo invocaba sobre todo para conjurar la corea, o baile de san Vito, el letargo, la mordida de animales venenosos y la hidrofobia. A la vida de san Vito se le ha mezclado mucha leyenda, que se encuentra en la legendaria Passio redactada en el siglo VII; actualmente es casi imposible distinguir lo que sucedió realmente y lo que es sólo leyenda. De todos modos sí hay que rechazar ciertas invenciones de mal gusto. Precisamente a esto se debe lo que anotaron los redactores del nuevo Calendario, para el día 15 de junio: “La memoria de san Vito, mártir en Lucania, aunque muy antigua, queda reservada para los calendarios particulares. En cambio, Modesto y Crescencia parece que son personas ficticias, cuyos nombres fueron introducidos en el Calendario romano en el siglo XI”. |

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