La juventud de todo el mundo se encuentra de cara a una gran reto: transformar el planeta para hacerlo habitable, amable, digno de ser llamado nuestra casa, donde no exista la explotación, la represión, la miseria, la discriminación y la desigualdad.
Los jóvenes tenemos la gran tarea de tomar el presente y el futuro en nuestras manos, porque sabemos que el único camino que nos queda es el “humanizar” nuestro hoy. Tenemos la gran tarea de dar una lucha contra los que niegan a la juventud el acceso a un trabajo digno, a la salud y a la educación, y en cambio nos ofrecen sólo lo propio del mundo del consumismo, para adormecernos. Es preciso dar la pelea hasta derrotarlos.
No estamos solos.
|

|