Búsqueda de libros
 
Sociedad San Pablo
Ventana Bíblica
Subsidios Pastorales
Catequesis
Clubes Paulinos
Centro Vocacional
Periódicos
Librería Virtual
Cidep
Tarjetas Virtuales
San Pablo Radio
Biblia on line
Año Paulino
Correo
Contáctenos




25 DE MARZO
ANUNCIACION DEL SEÑOR (Solemnidad)


El carácter mariano de esta fiesta, que los antiguos libros litúrgicos romanos celebraban como solemnidad del Señor, lo hacen resaltar hoy el Oficio y la Misa actuales. Aunque las fuentes más antiguas respecto de esta solemnidad remontan al siglo VI, podemos pensar que es tan antigua cuanto el culto y la devoción a la Santísima Virgen. En efecto, los cristianos no podían ignorar las palabras que le dirigieron a María el Ángel y la parienta Isabel.

El contenido de la Anunciación se refiere al Mesías y al mismo tiempo a la íntima relación entre Madre e Hijo, como resulta de las palabras del ángel Gabriel: “Alégrate, llena de gracia, el Señor es contigo, bendita tú entre las mujeres... El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el niño santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios”. Y por esta íntima relación María será llamada “Madre de Dios”.

El ángel usa el lenguaje de los profetas del Antiguo Testamento en sus profecías mesiánicas, comenzando con la invitación a la alegría y garantizando la ayuda de Dios a la Virgen elegida para la sublime misión. María es objeto de las complacencias divinas: el Señor está con ella, ha hallado gracia a los ojos del Altísimo, será virgen y Madre de Dios. María misma reconoce en las palabras del ángel los términos proféticos que preludian la revelación respecto del Mesías. Comparando la profunda religiosidad del confiado abandono de María a la voluntad divina con lo que hay de sobrenatural en el mismo anuncio, podemos afirmar que en el momento de su respuesta definitiva, del “fiat”, en ella ya estaba presente de modo real lo que se manifestaría poco a poco en el transcurso de su vida, gracias al contacto con su divino Hijo. “En el momento de la Anunciación, María es la más elevada expresión de la espera de Dios y del Mesías en el Antiguo Testamento; es la síntesis y el punto culminante de la espera mesiánica hebrea. Así es como la ve san Lucas en el ‘Magníficat’; así es como la ve la patrística que está reviviendo en la teología contemporánea.

A causa de la gracia de su nacimiento sin mancha y de su consagración virginal a Dios, María fue, a los ojos de la luz y de la fe, de una receptividad excepcionalmente exquisita y delicada. Gracias a esto, en su persona, ella señaló la apertura fundamental y cada vez más precisa en la que debía brotar la espera del Antiguo Testamento por Yavé-Salvador”.


Anunciación del Señor Jesucristo


Ir atràs


 
Sociedad de San Pablo
Cr. 46 No 22A-90 / Tel.: 0/1 3682099
Bogotá, Colombia, 2004 - 2008