Conocido como “Toñito”, por su pequeña estatura, nació en 1389. desde muy temprano entró al convento de los Dominicos. Recibió su ordenación sacerdotal en el año 1413, y en 1446 fue elegido obispo de Florencia. Entre tantas actividades, se maravilla el hecho de haber escrito numerosas obras, entre tantas la summa moral, relacionada con la práctica de la vida cristiana en pleno año 400.
Al quedar vacante la sede episcopal de Florencia, el papa Eugenio IV lo nombró arzobispo, a pesar de todo, de su avanzada edad, su delicada salud y los achaques físicos que lo acompañaban desde su juventud, decidió aceptar esta responsabilidad, y a lomo de mula cabalgaba como un humilde fraile para visitar todas las parroquias de su diócesis. Humilde e ingenioso, celoso y bondadoso, el buen pastor se entregó de lleno a su grey hasta la víspera de su muerte, el 12 de mayo de 1459. fue canonizado por Adriano VI el 31 de mayo de 1523.
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