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Los evangelistas Mateo, Marcos y Lucas, nos cuentan que Felipe nació en Betsaida, era amigo del apóstol Natanael-Bartolomé. Es a Felipe a quien en la multiplicación de los panes, Jesús le pregunta sobre dónde comprarán pan para toda esa gente, o el mismo que en la última cena, sugiere a Jesús, “que le muestre al Padre y con eso les basta”. Son datos que resaltan su vida, el resto queda en la oscuridad; y de su muerte se dice que fue en Gerápolis en tiempos del emperador Dominicano a la edad de 87 años.
De Santiago, quien el evangelista Marcos llama “el menor”, fue obispo de Jerusalén en el año 42, cuando Pedro se había alejado de Jerusalén; su austeridad se resalta en la carta que encontramos en el Nuevo Testamento.
De su muerte se dice que fue condenado a la lapidación en el año 61 ó 62 por el sumo sacerdote Anás II, que parece aprovechó el interregno que siguió después de la muerte del procurador Festo para eliminar al obispo de Jerusalén. |