A orillas del río Ebro (raza ibérica) en el pintoresco Vinebre de la diócesis de Tortosa nace Enrique, el 16 de octubre de 1840. Feliz con sus dos hermanos Jaime y Micaela, que tienen los nombres de sus padres campesinos. Desea ser maestro pero su madre anhela que sea sacerdote. En 1852 va a trabajar con su tío Juan, tejedor en Quinto de Ebro. Enferma gravemente y recibe el Viático como Primera Comunión. Va a Zaragoza a cumplir una promesa y se enamora de la Virgen del Pilar. Se traslada a trabajar en Reus, cerca a Tarragona del mar Mediterráneo con el comerciante Pedro Ortal en 1853. Al año siguiente muere su madre el día de los Dolores de María recomendándole que sea sacerdote. En Reus recibe de su tía un libro sobre la vida de santa Teresa y siente tal afecto hacia la santa de Avila que la hace su Patrona. Escribe 24 cartas hablando de santa Teresa e indicando su vocación sacerdotal. Se escapa de Reus y recorre a pie 110 kms. para visitar a la Virgen Morena de Monserrat. De 1854 a 1860 en Tortosa vive como seminarista externo, por no poder pagar pensión. Se aloja en casa de su amigo Ramón Alabart. El P. José Sena es su profesor de latín, excelente pedagogo enamorado de santa Teresa. Aprobó filosofía “grado meritísimo”. En 1860 pasa al seminario de Barcelona a estudiar ciencias exactas, física y química con el célebre Arbos. Regresa al seminario de Tortosa en 1861 a estudiar teología. En el mismo seminario es profesor de física y matemáticas. Sacerdote el 21 de septiembre de 1867 después de los Ejercicios Espirituales dirigidos por san Antonio María Claret. Celebra su primera misa en el santuario de Monserrat. En Vinebre el P. Enrique organiza catecismos: 800 en 1870 y 1200 en 1871. Edita en 1872 el Reglamento para la Asociación de los Catequistas. Publica además el reglamento para los niños de la Asociación y “Guía Práctica del Catequista”. El mismo año “Catequesis” en 3 folletos y “El Espíritu de santa Teresa”. Lleva a cabo una tarea periodística de defensa de la fe, en contra de un gobierno ateo. En 1870 funda los Catequistas y la Asociación de Hijas de María y de santa Teresa de gran popularidad en España, con 130.000 socios como Primavera de la Iglesia Española. Elevada en 1875 Por Pío IX a archicofradía, perdura aún con un sencillo lema y programa: vivir el Bautismo. Escribe “Cuarto de hora de oración” a partir de la frase de santa Teresa: “Dadme un cuarto de hora de oración diaria y os daré el cielo”, libro best seller con 15 ediciones en vida del Santo y 52 hasta 1990. En 1876 funda para hombres la Hermandad Josefina con estatutos propios. En 1876 Pío IX dice al respecto: “La unión activa de los buenos frena a los malos”. El P. Enrique edita «El devoto Josefino». Los obispos elogian esta actividad y la de la multitud de cristianos que ha formado, capaces y unánimes. La devoción a santa Teresa lo hace organizar varias peregrinaciones multitudinarias a Avila. En 1874 pide al Papa que declare Doctora de la Iglesia a santa Teresa, pues tiene santidad de vida y excelencia de doctrina. Así lo hizo Pablo VI en 1970. Fue madurando su anhelo de perfección 36 años. Intelectual y apostólico en Archicofradías, libros, revistas teresianas, el Rebañito del Niño Jesús y ahora Vírgenes pobres que regeneran a España con la educación de la juventud en el espíritu de santa Teresa. El 23 de junio de 1876, con la aprobación del obispo, fundó en Tarragona con nueve postulantes la Compañía de Santa Teresa. El mismo año edita un “directorio” para santas y sabias educadoras. Afluyen las vocaciones y en 1877 ocupan la tercera casa, siempre más amplia y funcional. Sigue de profesor en el seminario de Tortosa y todos los sábados está en Tarragona para dirigir a sus religiosas con sentido alegre y abierto. En 1978, abre su primer colegio en Tarragona y el mismo año, el segundo en Aleixar. El beato Enrique dice a las religiosas: “Amense como hermanas y respétense como princesas. Las jóvenes permanezcan varios años en recogimiento de estudio y oración. Sin espíritu sólo son buenas mujeres, no religiosas”. Escritor prolífico: 42 obras editadas y 23 inéditas, 8 tomos de cartas con 6.138 páginas. En 1884 publica “Siete moradas en el corazón de Jesús” y “María al corazón de sus hijos”, en 1885 “Un mes en la escuela de Jesús”. El 27 de enero de 1897 sufre una hemorragia cerebral y muere, dejando 34 colegios en España, México y Uruguay. Es canonizado el 16 de junio de 1993. |