5. ¿Por qué no aceptamos la “regla protestante”?
La doble “regla de fe” protestante según la cual “la Biblia y nada más que la Biblia, interpretada individualmente, es fuente de Revelación”, no puede ser aceptada por los católicos por varios motivos.
5.1. Porque es opuesta a la misma Biblia:
Cristo no dijo: “Escriban mis palabras y vayan repartiendo Biblias por las calles”, sino que dijo: “Vayan a predicar y enseñar. El que los escucha a ustedes, me escucha a mí” (Mc 16, 15: Jn 13, 20). Además los apóstoles predicaron la fe por medio de la enseñanza oral (Cf. Rm 10, 17).
5.2. Porque es imposible:
Antes de ser inventada la imprenta en 1440, muy pocos podían leer los manuscritos bíblicos y la mayoría no sabían ni leer. Todavía hoy existen muchas personas que no saben leer ni escribir para acceder directamente a la Biblia, y si la salvación estuviera solamente vinculada a la Biblia, serían poquísimos los que pudieran salvarse; esto contradice el deseo expreso de Dios: “Que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”.
5.3. Porque es insegura:
¿Cómo saben los protestantes que la Biblia es Palabra de Dios? ¿Qué las verdades de la Biblia son inspiradas y divinas? Ellos dicen que porque la misma Biblia lo dice, pero esto es absurdo: ¡También los apócrifos dicen que son verdaderos e inspirados y no lo son! Debe haber una autoridad, distinta a la misma Biblia, que garantice que ella es Palabra de Dios. Así como sucede con todo escrito, la ley o código que necesita de un tribunal que lo interprete y resuelva las dudas.
5.4. Porque es contradictoria:
Los protestantes afirman que pueden interpretar a gusto personal la Biblia, y sin embargo tienen “pastores” que les explican la Biblia. Mientras rehúsan el Magisterio Divino de la Iglesia, aceptan el de otras personas que no tienen autoridad y que se contradicen entre sí. |