El actual Papa es un hombre amable, con buen sentido del humor y costumbres muy sencillas, que, como algo irónico, ha tenido grandes dolores de cabeza con su colega Hans Küng y su alumno Leonardo Boff.
Sin duda alguna, la celebración diaria de la Eucaristía, el adorarla y contemplarla en el Sagrario frecuentemente, nos ayudará a que no perdamos esa capacidad de maravillarnos ante tan inconmensurable misterio.
Convocados como bautizados, los jóvenes han sido llamados a trabajar con todas sus fuerzas en la misión salvífica de la Iglesia. Ellos son de un modo especial “sujetos activos y protagonistas de la Evangelización”.