Búsqueda de libros
 
Sociedad San Pablo
Ventana Bíblica
Subsidios Pastorales
Catequesis
Clubes Paulinos
Centro Vocacional
Periódicos
Librería Virtual
Cidep
Tarjetas Virtuales
San Pablo Radio
Biblia on line
Año Paulino
Correo
Contáctenos




8 DE DICIEMBRE
INMACULADA CONCEPCION DE LA VIRGEN MARIA (Solemnidad)

El valor doctrinal de esta festividad está expresado en la oración de la celebración litúrgica, que subraya el privilegio concedido a la futura Madre de Dios: “Oh Dios, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen preparaste a tu hijo una morada digna de él...”, y la naturaleza de este privilegio, en cuanto no separa a María de la Redención universal realizada por Cristo: “Tú que la preservaste de toda mancha en previsión de la muerte de tu Hijo...”.

Antes de que Pío IX, con la Bula Ineffabilis Deus de 1854, definiera solemnemente el dogma de la Inmaculada Concepción, a pesar de las dudas de algunos teólogos, que podían apoyarse en santo Tomás de Aquino, hubo un desarrollo no sólo en la devoción popular hacia la Inmaculada, sino también en las intervenciones de los Papas en favor de esta celebración.

En 1708 Clemente XI extendió la fiesta a toda la cristiandad, y ya como fiesta de precepto.




Pero ya desde los orígenes del cristianismo María es venerada por los fieles como la “Toda Santa” (“panaghía”) y en el primer esbozo de la fiesta litúrgica de la Concepción, anterior al siglo VII, se nota, si no la profesión explícita de la exención de la culpa original, por lo menos una persuasión teológicamente equivalente.

Cuatro años después de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción, la Virgen se aparece a santa Bernardita Soubirous. A la niña que le pregunta tímidamente: “Señora, ¿tiene la bondad de decirme su nombre?”, María contesta: “Yo soy la Inmaculada Concepción”.


Siete de diciembre: San Ambrosio


Ir atrás


 
Sociedad de San Pablo
Cr. 46 No 22A-90 / Tel.: 0/1 3682099
Bogotá, Colombia, 2004 - 2008