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| DIOS NOS LLAMA A LA VIDA |
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“Yo soy la puerta; el que entra por mí se salvará; entrará y saldrá y encontrará pastos. El ladrón sólo entra para robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Jn 10, 9-10) |
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| Para tener en cuenta |
En cierta ocasión salió corriendo Juanito en busca del papá, y al encontrarlo le dijo: “Papá, papá, he tomado una decisión”. El papá muy sorprendido le preguntó: ¿De qué se trata? Juanito empezó a mirar para todos los lados, con temor de decirle lo que sucedía. Al fin Juanito se decidió a hablar y le dijo a su papá: Papi, hoy me he dado cuenta que Dios me ama. Y que me ha llamado a la vida. Y que gracias a usted y a mamá esta vida se me da en abundancia. Pues mire papá: hoy en las noticias salió que en algunos países las mamás abortan a los niños que están en sus vientres. Es decir, les niegan la posibilidad de vivir. Y he descubierto entonces que el don más grande que papá Dios me ha dado: es la vida, una vida llena de alegría y de una familia para disfrutar. Por eso papá he decidido que a partir de hoy oraré por todas aquellas personas que niegan la posibilidad de vivir a tantos niños.
El papá muy asombrado ante estas palabras de su pequeño hijito, lo tomó en sus brazos, lo besó y le dijo: hoy he comprendido que tú eres el regalo más grande que Dios nos ha dado a tu madre y a mí.
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| Reflexión |
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“Dejad que los niños vengan a mí”, son las palabras que Jesús empleó cuando las personas de su región estaban impidiendo que los niños se le acercaran. Con estas palabras Jesús hace un llamado importante a todos y cada uno de nosotros a ser como ustedes: es decir, a ser niños. O sea, a ser capaces de asombrarnos y a ser capaces de ser transparentes e inocentes. Jesús en esta frase nos invita a dejarnos amar por Él y a amarle, a acercarnos a Él sin temor, sin miedo, pues Jesús nos presenta un Padre misericordioso que no quiere que ninguno de sus hijos se pierda. Por eso nos dijo: “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”.
Asimismo, como Juanito, aquel niño que corre a donde su papá a contarle su experiencia. Y que ante la alegría de su padre se siente acogido en sus brazos, así también nosotros nos debemos sentir: seguros en los brazos de Jesús amigo.
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| Nos comprometemos a: |
· Orar por las personas que destruyen la vida. · A comprender que Jesús es el amigo de los niños que ha venido al mundo para colmarnos de vida en abundancia. · A asimilar que LLAMAR es sinónimo de invitación, y que como tal debemos aceptarla. · Agradecer y aceptar el amor de mis padres y honrrarlos.
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| Cantos: |
A edificar la Iglesia. Amémonos de corazón.
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| Oración final: |
Padre santo, Tú nos enseñaste por medio de tu Hijo Jesucristo que donde están dos o tres reunidos en tu nombre allí estás Tú. Ven a visitar nuestros corazones para que nos llenes de vida, vida en tu Espíritu. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
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