El mundo actual sufre situaciones e violencia, injusticia odio y pobreza porque muchos seres humanos no han puesto en ejerció sus inmensas potencialidades, valores y cualidades.
Quien cultiva su personalidad para ennoblecerla y realizar en todo momento el bien, afianza lo mejor de sí mismo y se perfecciona cada día más, colaborando con el perfeccionamiento de los demás y de la sociedad.
La vida debe ser un permanente proceso de superación y por eso la autoestima es un quehacer incesante.
El lector, interesado en ser hoy mejor que ayer, y en construir un mundo más fraterno, encontrará en este libro fórmulas claras y prácticas para lograrlo. |